«La Comunicación Pública del Conocimiento es el acto intencional de traducir, hackear y socializar los saberes complejos para convertirlos en herramientas comunes. No es solo informar, es generar un borlote narrativo donde el rigor científico y la cultura popular se encuentran para que el conocimiento deje de ser un privilegio y se convierta en una experiencia colectiva, crítica y, sobre todo, viva.»
Los Pilares de esta visión:
Para que sea fiel a lo que trabajamos, esta definición se sostiene en cuatro puntos clave:
Adiós al «Déficit»:
No vemos al público como una «mente vacía» que hay que llenar, sino como interlocutores con saberes previos. En Borlote, el conocimiento se comparte, no se dicta.
La Narrativa como Caballo de Troya:
Usamos el diseño, el humor, la estética y el storytelling no como adornos, sino como vehículos para que los datos duros atraviesen la barrera de la indiferencia.
Horizontalidad Creativa:
El conocimiento no baja de una torre de marfil; se pone sobre la mesa (o en la banqueta) para ser cuestionado, masticado y reapropiado.
Sentido de Comunidad:
Si no genera conversación, no es comunicación. El «borlote» es, por definición, un evento social; por tanto, la CPC debe fomentar el diálogo y la acción.
¿En qué se diferencia de la divulgación tradicional?
Mientras que la divulgación clásica a veces se conforma con que el otro «entienda», en Borlote buscamos que el otro «sienta y use» ese conocimiento.